miércoles, 31 de diciembre de 2008

La paya azada

finalmente aquí hay una muestra de lo que me aleja de lo escrito. como la montaña y mahoma les traigo, a domicilio, dos elegidos del programa.







y para quien se quede con ganas o quiera discutir mi elección, acá van a encontrar más:

http://es.youtube.com/profile?user=lapayaazada&view=videos

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Lo que esperamos

.



Tardará, tardará.

Ya sé que todavía
los émbolos,
la usura,
el sudor,
las bobinas
seguirán produciendo,
al por mayor,
en serie,
iniquidad,
ayuno,
rencor,
desesperanza;
para que las lombrices con huecos portasenos,
las vacas de embajada,
los viejos paquidermos de esfínteres crinudos,
se sacien de adulterios,
de diamantes, de caviar,
de remedios.

Ya sé que todavía pasarán muchos años
para que estos crustáceos
del asfalto
y la mugre
se limpien la cabeza,
se alejen de la envidia,
no idolatren la seña,
no adoren la impostura,
y abandonen su costra
de opresión,
de ceguera,
de mezquindad,
de bosta.

Pero, quizás, un día,
antes de que la tierra se canse de atraernos
y brindarnos su seno,
el cerebro les sirva para sentirse humanos,
ser hombres,
ser mujeres
-no cajas de caudales
ni perchas desoladas-,
someter a las ruedas,
impedir que nos maten,
comprobar que la vida se arranca y despedaza
los chalecos de fuerza de todos los sistemas;
y descubrir, de nuevo, que todas las riquezas
se encuentran en nosotros y no bajo la tierra.

Y entonces…
¡Ah! ese día
abriremos los brazos
sin temer que el instinto nos muerda los garrones,
ni recelar de todo,
hasta de nuestra sombra;
y seremos capaces de acercarnos al pasto,
a la noche,
a los ríos,
sin rubor,
mansamente,
con las pupilas claras,
con las manos tranquilas;
y usaremos palabras sustanciosas,
auténticas;
no como esos vocablos erizados de inquina
que babean las hienas al instarnos al odio,
ni aquellos que se asfixian
en estrofas de almíbar
y fustigada clara de huevo corrompido;
sino palabras simples,
de arroyo,
de raíces,
que en vez de separarnos
nos acerquen un poco;
o mejor todavía,
guardaremos silencio
para tomar el pulso a todo lo que existe
y vivir el milagro de cuanto nos rodea,
mientras alguien nos diga,
con una voz de roble,
lo que desde hace siglos
esperamos en vano.



Oliverio Girondo

sábado, 13 de diciembre de 2008

mimoamimamá

quiero escribirte algo porque sé que esperás que escriba. esta vez no va a ser eso que te parece literario, esta vez es más como una carta o una postal, tan clásicas en esta época del año.

hoy no quiero escribirte para agradecerte tu sonrisa durante el sacrificado dolor del parto, ni tus incontables "soñá con los angelitos", ni tus empanadas de carne y tus tartas de atún, ni las veces que el miedo o la tristeza me llevaron a tu cama ya grande y no dudaste en hacerme un lugar.

hoy quiero agradecerte tu acompañarme silencioso, tu mirar de lejos con orgullo sin invadirme, tu respeto a mis intentos de hacerme libre, y estas lágrimas de emoción tuyas y mías que no me dejan seguir escribiendo.

gracias, ma. gracias.

viernes, 5 de diciembre de 2008

la isla de la flores

dudé, dudé y volví a dudar antes de poner esto acá.
estoy dispuesta a subir algo que no hice yo?
todavía no lo decidí, pero, al menos hasta que decida otra cosa, aquí queda. mejor pensar menos y hacer más.

es duro, os advierto. es bello también. a mí me duele, pero es de esos dolores que me impulsan a hacer algo. espero que les despierte lo mismo.





bonus track:

este se parece mucho al otro, pero menos bello, menos prolijo, y menos duro también. incluso de a ratos me hace reir. lo dejo aquí por si el otro afectó demasiado sus ánimos.

sábado, 29 de noviembre de 2008

mon petit prince


me mira sin saber (no sabe casi nada). me mira desde abajo y me hace grande, tanto que del susto me siento chiquita. me pregunta algo y aprendo que saber responder es a veces callar las respuestas que pueden descubrirse solas. me enseña que ninguno enseña, que siempre aprendemos. y no lo sabe.

no hace falta casi nada para empezar a entendernos. se sienta al lado mío y vemos el mundo desde el mismo lugar. me cuenta lo que ven sus ojos inocentes y descubrimos juntos la esencia de las cosas, lo verdaderamente importante. cuando la realidad lo aburre, su imaginación lo lleva de paseo. yo lo acompaño, abriéndole el paso. él sabe de volar, yo sé de lo necesario. ambos aprendemos (él no lo sabe).

un día llegamos a la esquina, nos damos la mano y es cruzar la calle por primera vez. miro para un lado y para el otro varias veces, dudo y vuelvo a dudar, levanto el mentón y, aún temerosa, doy el primer paso con orgullo. el tiempo con él fluye intenso, como un libro de infinitos cuentos brevísimos, de un segundo apenas, todos muy divertidos y siempre con moraleja. crezco porque al mirarlo me lleno de preguntas que él ni se imagina. me pregunto, por ejemplo, si la nuestra es una relación de poder. él me enseña a no ejercer el poder (porque lo tengo), y eso que ni siquiera sabe qué es.

temblando en la vereda, mirando la puerta cerrada de una casa que se intuía calentita, una noche preguntó "cuándo se va a acabar la propiedad privada, que tengo frío?". tiene 7 años y no sabe casi nada, pero parece entenderlo todo. hoy se bautizó "we dont need no education". no sabe lo bien que hizo.




(((...no sabe cuánto lo extraño...)))

martes, 25 de noviembre de 2008

pasen y vean




-por qué escribo menos? será que me he quedado sin nada que decir?

-para nada! podría decir tantas cosas ahora que se me cansarían los dedos.

-deduzco de mis palabras que ninguna de esas tantas cosas va a seguir a este diálogo... cómo puede ser? nunca encerré a mis ideas, siempre se escapan solas, sin que les sea necesaria mi voluntad...

-ahora también! pero son ideas escapistas que siempre buscan maneras distintas y cada vez más espectaculares de salir...

-qué quiero decir? que ya no escribo porque he encontrado otra forma de expresarme?

-quiero decir que, al menos en estos días, mi imaginación y mis ganas están concentradísimas buscando risas en la televisión.

-risas en la televisión??

-sisi. estoy haciendo un programa de payasos en un canal de televisión comunitaria con unos amigos. humor, política y amor en una misma cosa, la ecuación perfecta para mí!

-sería buenísimo que la gente que vino a leerme también vea lo que estoy haciendo ahora, que se rían y que me lo cuenten, no?

-eso espero. y si no se ríen que también me lo cuenten (pero sin crueldad, que soy muy sensible!). y si tienen alguna idea, sugerencia, consejo, opinión, crítica constructiva, aporte... muchas manos en un plato hacen mucho garabato, dicen, y los garabatos se llevan tan bien con los payasos!

-bueno, bueno, es mejor que vuelva a editar ya mismo, que el programa sale mañana!

lunes, 17 de noviembre de 2008

lucecita

y... es así... circular... me caigo y me levanto y me vuelvo a caer. el sol se va cada noche para volver a despertarme cada mañana. cada vez que ser mujer me duele en la panza sufro un poquitito por la próxima. nunca hay una última fiesta de luna llena, ni una última primavera, ni una última tormenta de santa rosa. cada trescientos y tantos días esos árboles te vuelven a picar en la garganta. vos y yo discutimos, nos herimos, nos peleamos, nos dolemos, nos alejamos, nos extrañamos y nos volvemos a amar hasta la próxima sin decir casi nada.

pero no, no es lo mismo... vos y yo no somos eso, no nos permitiríamos más círculos que nos encierren o que nos aburran (que puede ser peor). somos un espiral, quizá, que mientras lo caminamos parece igual de redondo, pero desde lejos se ve cómo crece y crece. como una calesita (porque nuestras vueltas tienen que ser en caballos que suben y bajan, yo en uno negro y vos en uno blanco con manchas) que ayer cubría la plaza, hoy llega hasta nuestras casas y mañana tal vez cruce el río. como una lucecita de árbol de navidad que cada vez se enciende más intensa.

sí, eso. una lucecita explosiva. eso somos. y por eso nos amamos.

viernes, 14 de noviembre de 2008

capricho

para escribir algo que no desentone debería pensar, y no tengo ganas. no se trata, afortunadamente, de falta de ideas o de inspiración o de imaginación. no es asombroso ni preocupante ni triste. simplemente no quiero.

hoy quiero escribir pescado frito, remolino y jirafa sin que nadie busque entenderlo. quiero esdrújulas porque, aunque patéticas, ridículas y estúpidas, nunca dejan de ser simpáticas. solos parece un dibujito, con ojos y nariz y orejas. con bomba los labios explotan, aunque sea demasiado obvio. ob-vio, ob-vf, o-b-v, bbb, vvvv (cara de maestra en dictado).

quiero escribir papelito simplemente porque está ahí en el piso. ahora que lo escribí ya es protagonista, tan chiquito y tan solo y tan blanco en el piso de madera... parece un boleto de bondi (sí, definitivamente, me gusta la b).




perdón por la demora, fui a buscarlo. línea 168, interno 1154, chofer 1287. 04:00 09/11/2008. nº 00270401. no es capicúa! ufa. para qué se hacía el interesante? algo tiene que tener, no puede ser... uy, pará, atrás escribí algo... ya me acuerdo. ese chico de ojos grandes y tristes se sentó al lado mío aunque había asientos de uno libres. quería hablarle, juntar coraje para decirle "hola" y después improvisar. "si me hubiera animado a hablarte... te imaginás?", escribí en el boleto sabiendo que no iba a atreverme a decirle nada, y en ese mismo acto dejé de intentarlo. pensé en dárselo, engancharlo en el bordecito del asiento de adelante mientras él dormía, pero ni siquiera... ni siquiera!

reafirmo: no quiero pensar. prefiero salir volando.

viernes, 7 de noviembre de 2008

un juego

-vos querés enamorarme, pero para después perderte en abrazos que todavía no te amen. me decís que juguemos a tu juego que es inofensivo y placentero... yo a lo sumo puedo ser un dado, el tablero o la guía de instrucciones, pero el juego lo jugás con vos.

-vení, vení... contagiáte mi mirada. asomáte a ver como ven mis ojos, tirá una piedrita y veamos quién llega más rápido al cielo. para eso quiero enamorarte yo.

-hace un rato en las hamacas estirabas los brazos y jugabas con el viento entre tus dedos. vos creías que lo hacías para que yo viera las alas que te dibujabas. yo sé que era porque querías sentirlas.

-no me analices, ofendés a la noche. cuando volé, los dos nos reímos. ni sí, ni no, ni blanco, ni negro.

-no te...

-perdiste. vamos de nuevo?

-n... bueh, dale.

-por eso estoy acá. te res...te negás, pero igual jugás. sos adorable, un niño encaprichado con ser grande... me querés?

-...puede ser.

lunes, 3 de noviembre de 2008

cosas que me hacen feliz

como anillo al dedo me vino esta cadenita que me manda manu (acá iría un chiste sobre una pulsera de bebé, pero no quiero pensarlo). en estos días mi cabeza no se inspira con la escritura, anda concentradita en otro lenguaje. aquí van, medio a las apuradas y desordenadas, 14 cosas que me hacen feliz:


1-amar a mi manera. sentir que mis amores son eternos aunque después se me pasen. sentir cada amor como si fuera el único, pero disfrutarlo relajadamente sabiendo que siempre hay más. amar libre pero incondicionalmente, y viceversa.

2-bailar en cualquier lado. apenas mover un pie, la cabeza y los hombros en los colectivos; caminar bailando como si viviera en una comedia musical; hacer payasadas, o hacer de bailarina; bailar sola enfrente del espejo, o con gente en ronda.

3-terminar de ordenar mi casa, encender un sahumerio, sentarme a observarla y sacarle fotos. decorarla y redecorarla, cambiar cosas de lugar, pensar cosas que le faltan y conseguirlas. hacer de ella una hermosa burbuja donde relajarme y disfrutar.

4-los abrazos. las caricias suavecitas alrededor de los ojos cuando quiero dormir. que me rasquen la cabeza. los masajes y caricias en la espalda. que jueguen con mi pelo o a maquillarme. los besos también, pero no los automáticos. que me mimen y mimar, de la forma que sea.

5-hacer reir. desatar sonrisas de ternura, o lágrimas sonrientes de emoción. convertir llantos en risas moquientas, incluso cuando la tristeza es mía.

6-que donde esté haya música. a veces para que me acompañe y otras para que me cambie el ánimo. para cantarla o para conocerla. bajita o que aturda, de fondo o con toda mi atención, compartida o con auriculares. siempre.

7-dibujar, pintar, escribir, hacer muñecas de tela y de plastilina, editar, sacar fotos y cualquier otra forma de expresarme que descubra.

8-vivir mis ideas apasionadamente, más desde el cuerpo que desde la mente, e intentar cosas para que el mundo cambie (aunque a veces parezca que nada sirve). contagiar esta suerte de conciencia sensible, y encontrar gente con la que ya la comparto.

9-ser cada día un poco más lo que quiero ser. crecer, pero eligiendo cómo y en qué.

10-la cerveza fría en las tardecitas de verano, el submarino en las de invierno, y los mates a la mañana.

11-jugar y hacer de las cosas un juego.

12-despertarme por el sol que entra por mi ventana, mirar mis plantas y hablarles y regarlas antes de levantarme del todo.

13-mi familia y su paciencia (ya voy a saber...)

14-mis amores, los que no pueden ser amigos ni hermanos ni parejas porque cualquier etiqueta los limita. mis irreemplazables, los que solamente pueden ser llamados por sus nombres porque saben ocupar en mí un espacio que inventamos juntos y que es sólo suyo. los que entienden que mi amor no es cariño ni afecto y saben disfrutarlo amor sin exigir más ni menos.

sábado, 25 de octubre de 2008

semisueño

a través de mis párpados cerrados intuyo el día. el sol se acuesta como una gruesa frazada sobre mi cama, huelo su olor de plantas con sed, lo escucho cantar con su voz de decenas de pájaros. tan hermosa se sabe la mañana que casi ordena mirarla. "todavía no", elijo, y por las dudas aprieto un poquito los ojos.

aunque todavía duermo, sé que me gustaría abrir mis ojos y ver los tuyos. cerrados o abiertos, no importa. sé que quiero verlos sin esas arruguitas que tienen cuando estás enojado, sin las líneas que dibujan tus tristezas, sin las que dan cuenta de tus felicidades. me gustaría verte toda la piel sin una mínima señal de tensión, peinarte una ceja con la yema de mi dedo índice, y desatar la primera sonrisa de tu día.

tímidamente se mueve mi pie izquierdo buscando orientación. apenas unos centímetros a su izquierda, el dedo meñique encuentra la pared. un cuarto de giro hacia la derecha me deja de espaldas al sol. de nada sirve, igual hay tanta luz y tanto calor y tengo tantas ganas de café con leche que ya no puedo seguir durmiendo.

abro apenas los ojos y los vuelvo a cerrar. me gustaría abrirlos y descubrir tu espalda. rascarte la cabeza despacito, dibujarte la nuca con dos dedos que se junten para seguir la línea de tu columna sin tocarte. me gustaría besarte la piel que se esconde atrás de tu oreja y preguntarte susurrando qué te gustaría desayunar a vos.

abro los ojos y te miro. te encuentro mirándome y ya sonriendo. a veces a esa hora en la que se pueden elegir los sueños que soñar, elijo despertarme.

martes, 21 de octubre de 2008

Alicia y las puertas

como todas las noches, la madre de Alicia acomodó las frazadas bien tirantes para que la aprieten contra la cama como a ella le gustaba, le dejó en la frente un beso de todos los ojos cerrados, le deseó sueños dulces mientras se alejaba, apagó la luz y cerró la puerta. Alicia dormía con 19 muñecos alrededor de su cama y cada noche abrazaba a uno distinto. esta vez abrazaba a un sapo y no podía dormirse. pensó en los muñecos que no dormían con ella. quizá por las recién descubiertas ganas de hacer pis, se preguntó qué hacían ellos cuando, por ejemplo, les pasaba lo que en ese momento a ella. no pudo sentirse más desconsiderada. cuando volvió del baño, dejó la puerta abierta. ese es el primer recuerdo que tiene Alicia de su relación con las puertas.

algunos años después los muñecos ya no dormían ni tenían ganas, simplemente acumulaban polvo sobre un estante. Alicia ya no pensaba en ellos, y algo en su cuerpo, quizá pudor, la convenció de volver a cerrar la puerta de su habitación. debía ser enero porque fue el calor el que la hizo pensar en agua. en días como ese, lo único que la retenía afuera de la bañadera era la tristeza que le provocaba el silencio frío que reinaba en el baño. ese día no había nadie más en la casa. Alicia subió el volumen de la música, entró al baño, abrió la canilla y, sin cerrar la puerta, se desnudó y se sumergió en el agua. salió del baño más tarde con los dedos ya arrugados, recorrió aún desnuda la casa vacía abriendo todas las puertas y se detuvo a corroborar que la música se escuchara desde todos los rincones. desde ese día, no volvió a cerrar ninguna puerta sin suficientes razones, y muy pocas veces le alcanzaron.

antes de ayer Alicia llegó a la puerta de su casa con hambre pero sin llaves. dos horas esperó sentada en el escalón de la vereda la llegada de alguno de sus convivientes con una llave que le permitiera entrar a su propia casa ahora vedada. durante esas dos horas no pudo otra cosa más que pensar en puertas, sus razones y sus consecuencias. pensó en puertas opresivas que no permiten salir, en puertas excluyentes que no dejan entrar, pensó en inútiles puertas de pasillo cuyo único sentido es el de ser obstáculo, pensó en puertas como cortinas que impiden que la gente se vea, se conozca y reconozca, pensó en los miles de caminos truncos por una puerta cerrada. pensó en todas las puertas que conoce, intentó imaginarse todas las demás y descubrió angustiada que las abiertas eran minoría. Alicia nunca sabía a dónde quería llegar, pero tantas puertas cerradas la hicieron pensar en que quizá nunca llegaría a ningún lado. cuando finalmente llegó la llave y pudo entrar a su casa, olvidó abierta la puerta del ascensor.

antes de ayer el mundo se le achicó tanto que a Alicia ya no le alcanza con no cerrar más puertas, sino que además intenta abrir todas las que ve. hoy también empezó a coleccionar llaves.



"Menino de Cheshire", empezó algo tímidamente, pues no estaba del todo segura de que le fuera a gustar el cariñoso tratamiento; pero el Gato siguió sonriendo más y más. "¡Vaya! Parece que le va gustando", pensó Alicia, y continuó: "¿Me podrías indicar, por favor, hacia dónde tengo que ir desde aquí?"
"Eso depende de a dónde quieras llegar", contestó el Gato.
"A mí no me importa demasiado a dónde...", empezó a explicar Alicia.
"En ese caso, da igual hacia dónde vayas", interrumpió el Gato.
"...siempre que llegue a alguna parte", terminó Alicia a modo de explicación.
"¡Oh! Siempre llegarás a alguna parte", dijo el Gato,"si caminas lo suficiente".

de "Alicia en el país de las maravillas", de Lewis Carroll

domingo, 12 de octubre de 2008

prima vera

enciende un cigarrillo y pierde su mirada en el punto de la pared en el que la encontró la primera pitada. está asustada. sabe que un escarbadientes no sirve para empujar una olla caliente porque el escarbadientes se parte y la olla sigue donde estaba. ahora también lo entiende. no quiere más lo que no puede y, aunque siente que no puede más, todavía está entera.

se levanta tan impetuosamente que no puede no notarlo. está enojada. lleva días encerrada sin darse cuenta y cree que no tiene por qué salir. cuando apaga el cigarrillo, se acuerda. nunca necesitó motivos para salir. se pone las zapatillas. no quiere más lo que no quiere y no quiere estar más ahí.

sale a la calle a buscar algo que le llame la atención. está aburrida. trata de adivinar en los gestos de la gente qué hacen para no sentir que pierden el tiempo. no sirve. trabajo de tiempo completo, problemas de pareja, comprar ropa para la nueva temporada, ahorrar para el auto, redecorar la casa, comprarse un chihuahua y hacer ya la reserva para la segunda quincena de enero en mar del plata no se acercan a lo que busca. no quiere más lo que los otros quieren porque a ella no le sale ser como los demás.

no puede dejar de pensar en lo triste y descolorida que le parece la gente con la que se cruza. su aburrimiento no tiene la misma resignación. ella no mira al piso cuando camina, ella levanta la frente y busca algo. su aburrimiento es optimista y ambicioso. ella está despierta y con los ojos enormemente abiertos porque busca algo que sabe que puede encontrar. ella quiere lo que quiere. no solamente no quiere ajustarse, sino que además quiere hacer el mundo que quiere. ahora tiene mucho que hacer, que pensar, que decir y contagiar.

después, probablemente y como siempre, va a olvidarse. por ahora, puede hacer del mundo lo que quiera.

martes, 7 de octubre de 2008

deshacerlo todo y recomenzar

las telas que ahora hago muñeca antes fueron pollera, sábana, medias, pantalón y ya ni me acuerdo qué otras cosas. la lana con la que tejo fue destejida tres veces antes de ser la bufanda que tal vez mañana sea. el dibujo que es un ojo quería ser simplemente líneas. deshacerlo todo y recomenzar no era un título, era parte de un escrito que nada tiene que ver con este. incluso tal vez yo fui otras antes de ser la que ahora escribe.

hay algo que me disgusta en lo que muere siendo lo mismo que era cuando nació: en el medio solamente pasó el tiempo, inútilmente. pasó sin que las primaveras destejan bufandas, sin que un cigarrillo que pasaba por ahí deje su brasa en la pollera, sin ajar la sábana con sueños, sin que las tristezas invadan de ojos llorosos todos los dibujos, sin inutilizar las medias de tanto caminar. pasó el tiempo del reloj, pasaron horas, días, años, pero sin cargarse de vida. pasó sin que todos los odios y todos los amores, las felicidades, los sufrimientos, las lágrimas y las sonrisas nos atraviesen y nos deshagan tan profundamente que debamos aprender a renacer muñeca, yo, cartera o título.

yo creo que cuando mi cuerpo se canse voy a poder decir que viví.